17 de Junio de 2003, un día para recordar

 

Hoy ha sido un día que recordaremos por mucho tiempo,  fue  el final y también el inicio; ¡Si!, hechos que por su naturaleza se contraponen, pero hoy parecían lo mismo más aun si pensamos en el gran significado que  no solo para nosotros sino para los grandes actores de este día nuestros hijos, quienes pacientemente habían esperado el momento de poder  brincar a la piscina y sentir nuevamente que un espacio les pertenecía, que eran los primeros, y eran los mejores;  sus caritas de ansiedad y esperanza fueron nuestra recompensa.

Para  los que estuvimos presentes hoy en la ciudad deportiva, se vinieron a la mente muchos momentos, hechos, palabras y porque no decirlo,  todos aquellos que han quedado en el camino,  pero muy especialmente lo que  hemos aprendido durante estos meses,  porque  sin preguntarnos como ni porque estábamos en este proyecto,  creo que no solo yo, sino que muchos de nosotros  descubrimos  grandes cosas en este camino, grandes personas, grandes amigos y camaradas, como también hermosos valores  como la solidaridad, amistad, fortaleza, compañerismo, y porque no decirlo liderazgo, unión,  y por sobretodo compromiso con el futuro.  Fuimos capaces de creer  y crear,  fuimos capaces,  no solo los papás sino también los entrenadores de enseñarles a nuestros niños con el ejemplo que a pesar de todo cuanto la vida nos trae bueno o malo,  cuando hay voluntad, unión  y compromiso para enfrentarlo  se obtienen resultados.

         Quizás no sea esta nuestra casa definitiva, quizás si lo sea, pero  el haber llegado al día de hoy ya es un premio, disfrutémoslo, contagiémonos  con el entusiasmo y alegría de  nuestros niños,  valió la pena.

                  Alejandra Meniconi  (mamá de Pepe y Sebastián Guerra)